miércoles, 2 de marzo de 2011

LECTURA: TEXTO DE DIVULGACIÓN

TEXTO  1. DIVULGATIVO. Ilumina tu vida
El amanecer
La lámpara eléctrica es un invento relativamente moderno. Durante miles de años, la gente utilizaba diversos combustibles para producir luz. Antorchas ardiendo, velas, lámparas de aceite y de parafina, y por último lámparas de gas; todas ellas tuvieron su papel. En 1810, Humphry  Davy hizo una demostración de la primera lámpara que funcionaba con electricidad. Sin embargo, sus luces de arco voltaico nunca llegaron a difundirse.
Eran demasiado brillantes, hacían demasiado ruido y había que cambiarles con regularidad los electrodos de carbón. Fue hacia 1879 cuando Joseph Swann en Inglaterra y después Thomas Edison en Estados Unidos crearon las primeras lámparas de filamento eléctrico. Hoy día versiones modernas de estas lámparas de filamento pueden encontrarse prácticamente en todas las casas.
Lámparas de filamento de tungsteno
Un filamento es un rollo de hilo muy fino de gran resistencia. Por lo general está hecho con tungsteno, es más fino que un pelo humano y mide más de un metro de largo cuando está desenrollado. Es tan fino que el desplazamiento de las cargas por el hilo lo calienta hasta temperaturas por encima de 2.500º C.
El tungsteno se utiliza porque su punto de fusión está entre los más altos de todos los metales. Desafortunadamente, a temperaturas tan altas el tungsteno se oxida y se evapora en el aire. Para reducir estos problemas, el filamento está rodeado, dentro de una ampolla de vidrio, de una mezcla de los gases no reactivos argón y nitrógeno. Aun así, se produce la evaporación lentamente. El filamento se hace todavía más fino y finalmente se rompe. Las bombillas de filamento de tungsteno consumen muchísima energía, ya que más que lucir calientan. En realidad, sólo un 10% de la energía eléctrica suministrada se transforma en luz. ¡Pero por lo menos las lámparas de filamento son bastante baratas!
Una bombilla de vapor de yodo con envuelta de cuarzo da una luz muy brillante. Son posibles corrientes mayores y temperaturas más altas porque el yodo impide la evaporación del tungsteno. Esta es una bombilla de filamento más cara y se usa en proyectores de diapositivas.
Lámparas fluorescentes
Los gases también pueden conducir electricidad. La corriente hace que el gas, a determinadas presiones, brille con un color que depende del tipo de gas que hay en el tubo.  Estos tubos de gas se llaman descargadores, y la lámpara fluorescente normal es una de las más corrientes.
El tubo fluorescente contiene gases de argón y de mercurio. Cuando hay corriente, los electrones en movimiento chocan con las partículas de mercurio y se emite radiación  ultravioleta. La radiación ultravioleta es parecida a la luz, pero su frecuencia es demasiado  alta para que la detecten nuestros ojos. El polvo de fósforo del interior del tubo absorbe esta radiación ultravioleta y emite luz. Este proceso se llama fluorescencia.
¡No te dejes engañar por la forma de una lámpara! Las luces de láminas finas que suelen usarse en escaparates tienen un hilo largo y fino por todo el tubo. Son lámparas de filamento. De forma similar, los tubos fluorescentes compactos, muy parecidos a las bombillas corrientes, pueden encajarse en portalámparas de bayoneta normales.
Alumbran, no calientan
Los tubos fluorescentes transforman en luz cuatro veces más energía que las bombillas de filamento.
Cebador y reactancia
Es necesario un alto voltaje para poner en movimiento los electrones a través del gas.  Una vez impulsados, los electrones se mueven con mucha facilidad y tienen que ser controlados.  Para que el tubo sea parte de una lámpara fluorescente eficaz, debe llevar incorporada una bobina de cebador y una reactancia, lo que supone un gasto adicional.
Ápoca aceptación?
Grandes y feos. Los tubos fluorescentes a veces tienen poca aceptación debido a su forma y a su luz brillante.
Duran más tiempo
Los tubos fluorescentes no tienen filamentos que se puedan fundir. Duran más que las bombillas de filamento.
Peligro
El suministro variable de a.c. hace que los tubos fluorescentes brillen y se oscurezcan cada 0,01 s. Esto puede hacer que el mecanismo parezca fijo. Las bombillas de filamento no tienen este problema, porque el alambre se queda de un blanco intenso mientras ocurren los cambios de corriente.
(STEXART, K. y SHARKEY, J., La física y sus aplicaciones, Madrid, Akal, 1992.)

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